La Musica y La Era Moderna
La Música y La Era Moderna
Comenzare dando una pequeña definición de lo que es música en sentido artístico. Complejo de definir quizás, pero muy simple de entender a la hora de sentir, con lo recién nombrado, tal vez se pueda iniciar el concepto de música en sentido artístico. Como todos sabemos el sentimiento es lo mas difícil de describir, es simplemente eso, algo que se siente. Los sentimientos tienen también contrastes, matices, particularidades y lo mas fundamental, que son personales. Es innecesario entrar en discusiones acerca de la sub. u objetividad. Porque la respuesta es concreta, el arte es completamente subjetivo. Pero a la hora de la discusión, es eso lo que toma mas importancia en el momento actual de la música. Es parte ella, en el mundo actual, del arte como antes lo era?? Tal vez uno de los paradigmas que se me presenta hoy en día.
La Globalización y el Consumo Efímero
Por las noches, cuando me doy el tiempo de navegar por Internet y llenar mi cabeza de conceptos, de temas pasajeros y triviales, me siento entretenido, pero no del todo. Es como una sensación de tener todo el mundo a mi alcance, pero al mismo tiempo no tener nada y una vaga intención en profundizar lo que investigo.
Es sencillo para mi encender mi ordenador, conectarme a la red y comenzar con la exploración. Al empezar, lo primero que hago es poner en funcionamiento "el sonido", los parlantitos multimedia como para no estar en silencio. Si, por mas cruel que suene, no lo pongo para escuchar música. Sino que lo utilizo como "fondo" de algo mas importante..... Aunque en realidad no lo sea.
Mientras tanto, me introduzco en el mundo de la cibernética y consumo lo que me ofrecen. Sin interesarme realmente en lo que busco, es como que salto de lado a lado, abriendo y cerrando paginas, vínculos y ventanas, sin ningún fin en especial. A esto le daría el significado de consumir algo momentáneamente, aburrirme de ello, pasar a otro tema y luego olvidarlo.
Es así como vivimos???, quizás la respuesta aparezca cuando nos fijemos que para cada una de nuestras actividades, solemos actuar de esa manera. Aburriéndonos, desinteresándonos, consumiendo lo mas accesible, plano y vacío.... es así como escuchamos música???... ustedes dirán.
De la Imagen y la Demanda
Erase una vez una agrupación musical de los años setenta compuesta por cinco miembros. Cada uno de ellos, músicos. Rápidamente se instauraron como revolucionarios, pioneros, místicos. Pero lo mas importante, es que eran y siguen siendo particulares.
En cambio hoy en día, los conjuntos musicales están hechos para vender solamente una imagen, no digo con esto que aquellas bandas de antaño no lo hiciesen. Sino que también desarrollaban música para permanecer. Sin embargo, retornando a la oferta que ofrecen las discográficas de hoy, supongo que va muy ligado a esta teoría del consumo efímero. Donde se transforma al arte de la música en un producto del mercado, como si fuese una bebida o un televisor.
Un punto que deseo dejar en claro, es que no solo son las discográficas son las responsables de esta decadencia. También lo son los músicos, los productores y lo mas importante, los consumidores, el general de la gente.
Compramos, consumimos lo que "la mano", nos entrega, y no tenemos intenciones de llegar al "cerebro". Es decir, es muy agradable ver la silueta y las curvas de ciertas mujeres que cantan o forman parte de este "negocio". Es la imagen que nos venden, simple y sencillo, hoy la de tal muchacha, pues mañana será otra. Es esto música, es esto arte??? No era que el arte no tenia tiempo, era tan abstracto, pero al mismo tiempo enredante e interesante??. Por desgracia parece que ha perdido esos caracteres, es mas se ha transformado en algo totalmente diferente.
Es por ello que hago relevancia a la cuestión de la imagen, simplemente consumimos lo mas impactante del momento, sin tener en cuenta si va a ser o no duradero o, lo mas importante, si va a producir alguna sensación mas que calmar, mentirosamente, esas ansias tan comunes del mundo moderno.
Facilismo y Oídos Sordos
Como aclarar algo que no se quiere hacer??. Es muy complejo transmitir un sentimiento, es muy difícil sentarse a escuchar a alguien realmente. Es mucho mas simple gritar sin decir nada.
Nuestros oídos, hoy muy mal tratados, tienen dos influyentes a la hora de oír. El primero, obviamente, es el fisiológico. Donde se tienen en cuenta ciertos parámetros técnicos relacionados a las propiedades del sonido. En el cual se ha diagnosticado la capacidad auditiva de las personas. Pero el segundo, es como una adopción que no viene con nosotros, que nos la imponen. Desde toda una vida, como algo inculcado, una costumbre.
Es evidente que nosotros, las personas en general, apostamos al facilismo. Al impacto mas fuerte sin tener en cuenta las consecuencias. Quiero decir con esto, un poco quizás resumiendo lo anterior, que desafortunadamente, tenemos esa costumbre, sin poder discernir, de consumir lo que tal vez no sea lo mas conveniente.
Creo yo que desde los años ochenta, comienza una era de transición entre lo analógico y lo digital. Donde se presenta una disputa de corrientes. Que por desgracia, termina con la victoria de la nueva era. El mundo de los ritmos y pistas pregrabadas. Con llamativos sonidos.
Esta nueva metodología, se encargo de atraer a la gente que poco a poco comenzó a interesarse cada vez mas. Olvidando la vieja manera, dejándola de lado y acostumbrándose a escuchar sonidos sumamente digitalizados y con falta de expresión artística. La masa giró al punto de solamente interesarse por presentaciones y/o canciones de rasgos explosivos y únicamente tensionantes. Dejando de lado esa característica fundamental de la música, la de ser expresiva en cuanto a los altibajos comunes del sentir.
El mundo moderno y la involución cualitativa
Es imposible negar el movimiento mundial en cuanto a nuevos avances. La evolución nos a otorgado comodidades que en épocas de antaño eran inimaginables. Inclusive hace no menos de cuarenta o treinta años, una persona debía escuchar música con los discos, fuesen de pasta o vinilo. Que eran grabados de forma sumamente analógica, con una producción y masterización que no era digitalizada . Por lo tanto, el material que teníamos en manos era como una forma viviente de lo expresado por los artistas. Por contrario, hoy en día es posible escuchar mas de quinientos temas en un dispositivo personal que ronda en los cinco centímetros. Como esto es posible??? La nueva era de digitalización propone reducir calidad para aumentar cantidad. Un claro ejemplo, son los nuevos formatos de audio que nos entrega el mundo comercial, el Mp3, los Media audio, etc. Donde para reducir importantemente el tamaño de un una canción o un disco. Se comprime toda la información sonora. Dejando esto de lado a ciertos rangos frecuenciales del sonido que nuestro oído no acostumbra a sentir o distinguir. Día a día, caemos en la monotonía de escuchar este tipo de formatos, donde la música se torna chata y lineal. Es por esto que no logramos distinguir entre una buena grabación de un opaco y aburrido zumbido.
La producción musical y la demanda
Anteriormente, las producciones, se lograban con complicadas técnicas de grabación, lo que era una especie de ciencia artística. Hoy esto se ha reducido a un simple clic en un programa de grabación. Por ejemplo, la reverberancia producida en un disco de los Beatles, no es la misma a la que muestra un disco de Shakira. Es decir, en la primera, encontramos sonidos sumamente reales amplias frecuencias y profundos efectos. En la segunda, encontramos sonidos digitalizados, simulaciones de efectos análogos y notoria disminución sonora. En el cual, la música se convierte en un archivo que es manipulado por un productor o ingeniero como si fuese un documento de texto.
Esta es la oferta que tenemos en elección generalmente a la hora de comprar o conseguir un disco para escuchar. Por que digo generalmente??, porque afortunadamente todavía hay excepciones. Sin embargo día a día van desapareciendo, ya que la demanda masiva no apunta a este formato. Es mas sencillo no prestar atención a interesarse por algo realmente llamativo, sentimental, agradable al oído, a la vida, a la cultura y lo emotivo.
La nueva era de producción musical forma parte de una industria sumamente poderosa. Donde los intereses capitales van por encima de los culturales. Ya ha dejado de ser parte del arte, para convertirse completamente en un producto rentable y ganancial. Donde el fin es producir música "en serie" que día a día se renueve. Como un electrodoméstico, con una vida útil. Satisfaciendo nuestras inculcadas maneras de interpretar y consumir. Pero aun mas frustrante como resultado, beneficiando a las grandes cabezas que dominan el mundo.
Gerardo Limina.
- Deja tu comentario (12)



